En fin, siguiendo la rutina diaria, ultimamente amanezco con un olor muy extraño, y sin dudas la ducha en mi lista está todos los días.
Lima huele raro, Lima huele mal, mí país se esta dando al abandono? no lo creo; derrepente soy yo, como también lo pueden ser los demás, derrepente somos todos.
Necesitamos aspirar ese olor a triunfo, a sentirnos ganadores, reyes del mundo, aspiremos liderazgo y creatividad, que un pescado se vuelva olor a que este día me saldrá muy bien, y al cerrar los ojos pensemos que lindo país.


